El cuerpo humano emite radiaciones electromagnéticas. Una de las frecuencias más conocidas es la asociada al corazón. El campo eléctrico del corazón es registrado por el ECG. Todos los órganos tienen una onda asociada que podemos leer a través de sistemas de biorresonancia.
El corazón es al mismo tiempo una estructura física y un campo magnético.
Los campos tienen su información y un papel importante en la memoria de todo lo vivo.
El campo cardíaco tiene instrucciones de cómo debe funcionar el corazón de forma coherente. Si el campo cardíaco se desestructura, el corazón puede llegar a disfuncionar.